En nuestro quinto día estamos en el corazón de la costa occidental asturiana y no podíamos perdernos Luarca,
Un puerto pesquero coqueto y a todo color que ha condicionado el desarrollo urbanístico de la localidad. Ubicado en una ensenada natural, ha sido históricamente uno de los puertos más importantes del principado. De hecho, su gran extensión y ese maremágnum de embarcaciones de mil colores nos da buena muestra de cuál fue durante siglos la principal actividad económica de Luarca.
Junto al paseo del muelle encontrarás la Lonja de Pescado y un montón de bares, restaurantes y terrazas muy apetecibles.
Un puerto pesquero coqueto y a todo color que ha condicionado el desarrollo urbanístico de la localidad. Ubicado en una ensenada natural, ha sido históricamente uno de los puertos más importantes del principado. De hecho, su gran extensión y ese maremágnum de embarcaciones de mil colores nos da buena muestra de cuál fue durante siglos la principal actividad económica de Luarca.
Junto al paseo del muelle encontrarás la Lonja de Pescado y un montón de bares, restaurantes y terrazas muy apetecibles.
El ascenso por el barrio del Carambal desemboca en lo alto de un promontorio con vistas privilegiadas sobre la propia localidad asturiana. Es momento de conocer uno de los rincones más bonitos que ver en Luarca, la Capilla de la Atalaya o Ermita de la Virgen de la Blanca, y el blanquísimo Faro de Luarca. Un conjunto monumental ubicado al borde del acantilado y visible casi desde cualquier punto de la localidad.
Cerca de Luarca se encuentra un pueblo que nos llamo mucho la atención y nos acercamos a conocerlo. Un pueblín pesquero con menos de 2.000 habitantes en el occidente asturiano. Puerto de Vega fue elegido «Pueblo Ejemplar de Asturias» y «Pueblo más bonito de Asturias» en el 95 y el 98 respectivamente, ¡será por algo!
Del puerto del baluarte solo podemos ver almenas y cañones recordando tiempos pasados de piratas. Las vistas del pueblo desde allí son muy bonitas, pero os aconsejo subir a hacer fotos por la mañana porque sino a la tarde molesta el sol. En el puerto no te pierdas la lonja, la cofradía de pescadores, y los restaurantes.
Fuimos a comer a Tapia de Casariego, concretamente en La terraza de tapia. Nos gusto mucho y era muy acogedor.
Tapia de Casariego es una preciosa villa marinera. Sus increíbles paisajes combinan con la excelente gastronomía asturiana con sus maravillosas playas elegidas por veraneantes de toda la península, y por los practicantes mas exigentes del surf.
Hace más de un siglo y medio que el faro de Tapia ilumina el litoral. Se inauguró en 1859 y se comenzó a electrificar antes de la Guerra Civil, aunque no lo completaron hasta 1944. La lámpara actual emite un haz de luz visible desde la Estaca de Bares hasta el Cabo Peñas. Puedes llegar hasta el mirador del faro caminando por el paseo litoral. Desde allí, si el día está claro, se aprecia perfectamente la costa de la mariña lucense. Pasando el faro (en tierra firme) está la Ermita de San Esteban, uno de los lugares dónde puedes aparcar sin mucha dificultad.
Para nuestra ultima noche nos alojamos en en hotel La Xungueira



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